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Mujeres al frente de la Justicia vasca

10 de enero de 2014

Los datos del último dossier estadístico del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) reflejan que un 61,7% de los puestos de la judicatura y magistratura vasca están en manos de mujeres. Año tras año, las estadísticas reflejan el aumento de la presencia femenina en la Justicia; y los datos de los diferentes juzgados son un claro ejemplo de ello: en los Juzgados de lo Social ejercen la judicatura 12 mujeres y ocho hombres y en Primera Instancia son 29 mujeres y siete hombres. Según ese mismo dossier, todos los jueces vascos menores de 30 años son mujeres.

Eva Cerón, Magistrada y Jueza Decana, en su despacho en Donostia.

 

Hace ya 13 años que Eva Cerón ingresó en la Carrera Judicial, de los cuales, ocho los ha pasado en el Juzgado de 1ª Instancia Nº 8 de Donostia, y desde los tres últimos años, es la Decana de dicho Partido Judicial. Garbiñe Biurrun es Magistrada de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) y obtuvo la plaza de jueza en 1987. Las dos accedieron a la Justicia tras muchos años de estudio. En la época en la que Garbiñe superó las oposiciones, la proporción entre hombres y mujeres ya había comenzado a cambiar y las mujeres obtuvieron el  51% de las plazas que salieron a concurso. 13 años después, cuando Eva aprobó las oposiciones, la proporción de mujeres se había incrementado de manera considerable: obtuvieron un tercio de las plazas (año 2000).

JUZGADOS Y TRIBUNALES DE LA CAV

Número de 
mujeres

Número de
hombres 

Edad media
de las mujeres 

Edad media 
de los hombres 

 Tribunal Superior de Justicia 20  47  54 
 Audiencias Provinciales 21  19  53  53 
 Juzgados de lo Penal 12  45  44 
 Juzgados de lo Contencioso-Administrativo 44  45 
 Juzgados de lo Social 12  46  47 
 Juzgados de Vigilancia Penitenciaria 1 0 51 
 Juzgados de menores 53  59 
 Juzgados de Primera Instancia e Instrucción 28  34  37 
 Juzgados de Primera Instancia 29 43  47 
 Juzgados de Instrucción 15   7 41 42 
 Registro Civil Único 59  -
 Juzgado Decano Único 0 53 
 Juzgados de lo Mercantil 43  45 
 Juzgados de Violencia Contra la Mujer 42 

TOTAL

137 

85 

43 

48 

¿A qué se debe el incremento de la presencia de las mujeres en la Justicia?

Para Eva es una realidad que la mayoría de las mujeres priorizan la estabilidad laboral y la seguridad a la hora de escoger una profesión. Y por esa misma razón, la Administración pública es una de las opciones escogidas por las mujeres para desarrollar su profesión. A la hora de analizar los motivos del incremento de los últimos años, parte de su experiencia personal; y es que esta Magistrada de origen murciano admite que su pasión por la judicatura es vocacional, y ya desde niña soñaba con llegar a ser jueza;  por lo que tras estudiar Derecho, no dudó en dedicar todos los años que le fueron necesarios para llegar a obtener la plaza: estuvo siete años estudiando para las oposiciones. Una prioridad que le llevó a retrasar, entre otras cosas, la maternidad.

Garbiñe Biurrun, Magistrada del TSJPV, en su despacho del Palacio de Justicia de Bilbao.

 

Por su parte, Garbiñe considera que la diferencia entre la empresa pública y la privada es otro factor a tener en cuenta a la hora de entender el incremento de las mujeres en la judicatura, ya que “en general, en la empresa privada se gana más y se obtiene mayor éxito profesional, por lo que los hombres siempre han recurrido a ella”, comenta, y añade que trabajar para la Administración pública nunca ha sido una opción para los hombres, y que cuando lo hacen, la principal opción es hacerlo para trabajar en cargos de dirección: “No hay más que observar lo que ocurre en política: Puedes tener un Gobierno equilibrado, pero en la mayoría de los casos los jefes son hombres. En los ayuntamientos también hay muchos más alcaldes. En ese último caso no sé cuál es la proporción, pero me atrevería a decir que la diferencia entre los dos sexos es enorme”. Garbiñe también opina que el hecho de que la Universidad sea pública es un factor más a tener en cuenta a la hora de valorar el incremento de la presencia de la mujer en diferentes sectores: “En aquella época no existía la lucha de clases; el acceso a la Universidad era limitado, y  además, la mayoría de las personas que accedían a las carreras universitarias eran hombres, por lo que no existía apenas competencia para ser médico o abogado: no había que hacer un gran esfuerzo.  Ahora la situación es diferente, cualquier persona de cualquier clase social puede acceder a la Universidad, y gracias a ello, existe la competencia entre hombres y mujeres”.

Los hombres se quedan rezagados

Según el dossier del CGPJ, el número total de mujeres que ejercen la judicatura en la Administración de Justicia de la CAV es mucho mayor que el de hombres: de los 222 magistrados y jueces que ejercen, 137 son mujeres y 85 son hombres. Garbiñe califica estos datos de preocupantes y considera que los hombres deberían cambiar su actitud para adaptarse a la crisis y a la actual realidad socioeconómica: “Las cosas han cambiado, no estamos para bromas, y los hombres necesitan puestos de trabajo, mayor estabilidad… por eso no entiendo a qué están esperando para despertar. Quiero pensar que el cambio llegará. Y es que en este momento las mujeres somos ya mayoría en Educación, Salud y Justicia… en cualquier campo, somos mayoría; y visto lo visto, ¡no sé si los hombres tendrán algún sitio en el futuro!”. La empresa privada, según ella, será el siguiente paso: considera que en ese ámbito la situación no ha cambiado nada aún, pero cree firmemente que en el futuro cambiará, y que las mujeres también ocuparán su lugar en ese ámbito.

Por todo esto, Garbiñe muestra cierta preocupación sobre la representación de los hombres en la judicatura, y reflexiona sobre lo ocurrido en la última asamblea de la asociación Jueces para la Democracia. En la última ocasión, los asistentes a la misma tuvieron que sustituir a una mujer de la ejecutiva por un hombre, ya que como consecuencia del resultado de las elecciones para la nueva dirección, se superó el porcentaje máximo representativo de uno de los géneros: En este caso, las mujeres elegidas para la ejecutiva superaban en un 60% a los hombres. Aún así, Garbiñe puntualiza que aunque la representatividad femenina ha aumentado, los cargos de dirección los siguen ocupando mayoritariamente los hombres. En el caso de Jueces para la Democracia, subraya que a nivel estatal, por ejemplo, todos los portavoces que ha habido hasta ahora han sido hombres.

Pocas mujeres en puestos de dirección

La reflexión hecha por Garbiñe viene avalada por los datos de representatividad de ambos géneros en puestos de dirección de Justicia en Euskadi. Si tomamos como referencia el último dossier del CGPJ, el porcentaje de mujeres juezas desciende en la medida en que se asciende en el escalafón. En el TSJPV, por ejemplo, el porcentaje de hombres es mucho mayor que el de mujeres (seis mujeres frente a 20 hombres). Ocurre lo mismo en los órganos superiores de la Administración de Justicia en España:

ESPAÑA: MUJERES EN ÓRGANOS SUPERIORES DE JUSTICIA

Número de mujeres

Número de hombres

Edad media de las mujeres

Edad media de los hombres

Tribunal Supremo 8 71 58 62
Audiencia Nacional 21 40 54 58
Registro Civil Único 0 2 - 69
Juzgado Central de Instrucción 0 5 - 53
Juzgado Central de lo Penal 0 1 - 59
Juzgado Central de lo Contencioso-Administrativo 5 7 45 58
Juzgado Central de Menores 0 1 - 50

TOTAL

34

127

54

60

Eva opina que la falta de tiempo es un factor importante para comprender la escasez de mujeres en los órganos de gobierno: “No tenemos tiempo para todo, tienes que esperar a llegar a cierta época de tu vida para poder profundizar y avanzar en tu trabajo”. También hace hincapié en la media de edad de las magistradas del Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional, y subraya que tienen ya una edad significativa, lo cual significa que son mujeres con hijos ya mayores: “La lectura que hago de eso es que la vida no te da para más, tienes que esperar a cierta etapa de tu vida para profundizar y avanzar profesionalmente. Yo estoy muy a gusto como Decana, pero tengo muchísimo trabajo y aquí hay asuntos muy urgentes; hoy, por ejemplo, no los he podido sacar aún porque he tenido casi dos horas de intensas reuniones, que son imprevistas, o sea, que no las tenía en la agenda”. En el aspecto político considera que la situación es la misma, son cargos que exigen mucha dedicación, y la mayoría de las mujeres opta por evitarlos.

La conciliación y las nuevas tecnologías

Las mujeres juezas han de hacer un gran esfuerzo para conciliar la vida laboral y familiar. En el caso de Eva, la necesidad de compaginar la labor de Magistrada y Decana se complicó hasta el límite cuando tuvo a su segundo hijo: “Antes de ser madre, por las mañanas trabajaba en la oficina y por las tardes trabajaba desde casa. Ahora, en cambio, necesito ayuda para organizar mis horarios: Tenemos una persona que nos ayuda con las tareas domésticas y la familia nos ayuda con los niños… personalmente tengo mucha suerte porque la familia está dispuesta a ayudar. Gracias a eso he podido hacer viajes de trabajo, la semana pasada estuve en Jerez, el año pasado en Rumania…”.

Eva Cerón compagina a diario su labor como Magistrada y Jueza Decana con el cuidado de sus hijos de dos y cuatro años.

 

Pero el hecho de ser madre de dos niños la ha obligado a organizarse de una manera diferente, siendo más resolutiva, pero sin mermar la calidad de las resoluciones, entre otras cosas. “Así también rindo más: no sé si es que soy más sintética o extensa, pero cojo el tema y lo resuelvo: soy muy expedita, también”. Todo esto se debe a que tiene que compaginar los horarios de escuela con su profesión y, en muchos casos, se ve obligada a hacer los fines de semana lo que antes hacía por las tardes en la oficina: “Meter dos horas de aquí, dos horas de allá… cuando no tengo sala me quedo aquí por la mañana (refiriéndose al despacho que tiene en el Palacio de Justicia), y no cojo el teléfono, lo descuelgo. Hago eso una tarde, o dos o tres tardes al mes… o sea, es difícil, pero no imposible. Hago acrobacias, con la agenda de arriba abajo, sí. ¡Y todas las madres igual! Antes en casa estaba tranquila, pero ahora no me puedo acercar al ordenador. Entonces, lo que hago es coger el teléfono y la tablet, me siento en el sofá, y voy sacando correos, porque hay que contestarlos”.

El estatuto orgánico es una ventaja, sin duda, que el personal de Justicia y que ayuda a conciliar la vida laboral y familiar. Aún así, resulta paradógico observar los datos de las excedencias voluntarias solicitadas en 2013 para cuidar de los hijose hijas: todas fueron solicitadas por mujeres (38). En cambio, las excedencias “por interés particular” sólo las solicitaron los hombres (ocho). Estos datos, junto con la reflexión  realizada por Garbiñe y Eva, dejan entrever que aún quedan obstáculos por superar en la consecución de la igualdad de oportunidades de las mujeres juezas, y que muchas de esas dificultades van más allá de la profesión, ya que se confunden con la realidad familiar que cada una de las profesionales de Justicia tiene. Los hombres, por otro lado, pierden terreno en una profesión en la que en el futuro,  de continuar con la tendencia, ejercerán exclusivamente las mujeres.

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