Ir al contenido principal

Administración de Justicia en Euskadi

Justizia Administrazioa Euskadin - Administración de Justicia en Euskadi
Estás en: Noticias

Noticias

Alex Astralaga, Policía Judicial de la Ertzaintza: "Hacemos de intermediarios entre la Justicia y la Ertzaintza"

27 de mayo de 2015

Alex Astralaga, Policía Judicial de la Ertzaintza:

Alex habla con un compañero en la sede que la Policía Judicial tiene en Bilbao; hay varias mesas en la oficina y se ven pocos papeles encima; sin embargo, hay un ordenador en cada una de ellas y en una pizarra se puede leer una larga lista de tareas a realizar esa semana. Hace un año que Alex ostenta el cargo de Jefe de sección de la Policía Judicial de la División de Investigación Criminal de la Ertzaintza. Antes de llegar a ese puesto, trabajó durante años como investigador en la Ertzaintza; la experiencia acumulada durante esos años le es indispensable para ejercer como Jefe de la Policía Judicial adscrita a la Administración de Justicia de la CAV; una denominación tan larga como la lista de la pizarra y un cargo de gran responsabilidad.

¿Qué es exactamente la Policía Judicial?

El termino Policía Judicial tiene dos interpretaciones; una amplia y otra concreta. Por una lado todos los cuerpos de policía (municipales, Ertzaintza, Policía Nacional, etc.) estamos al servicio de la Justicia, por lo que todos somos policías judiciales en el sentido amplio de la palabra; todas las investigaciones acaban en los juzgados y, por consiguiente, debemos cumplir lo que diga la judicatura. Por otro lado, nosotros somos la Policía Judicial Adscrita, lo cual significa que estamos adscritos a la Administración de Justicia y que tenemos un cometido estricto: nuestra labor consiste en intermediar entre la Justicia y la Ertzaintza; somos una herramienta para jueces y fiscales.

¿Estáis bajo sus órdenes?

Sí. Orgánicamente pertenecemos a la plantilla de la Ertzaintza, pero nuestra sede está en el juzgado y funcionalmente trabajamos a las órdenes de jueces y fiscales. En dos palabras, hacemos lo que ellos nos mandan.

¿Cuáles son exactamente esas obligaciones?

Hay casos en los que el personal de Justicia y la Policía tienen que trabajar conjuntamente. La Policía, por ejemplo, puede solicitar ayuda para tramitar correctamente una investigación: concretar el tipo de pruebas o la cantidad que tiene que presentar o que la tramitación judicial sea la correcta, entre otras cosas. En los juzgados puede ocurrir, por ejemplo, que los trabajadores de Justicia no sepan exactamente a quién han de enviar los escritos, las evidencias o las pruebas que se han de analizar, ya que cada procedimiento es diferente y tiene diferentes complicaciones. Entonces llaman a la Policía Judicial -a nosotros-.  Nuestra labor consiste en gestionar esa situación, aconsejar sobre qué es lo más adecuado, por ejemplo:  “eso hay que solicitárselo a una unidad determinada de la Ertzaintza”, “eso otro hay que enviarlo a la Secretaría General”, “has de enviarlo a la Policía científica para que lo investigue”, o “ le corresponde a la Unidad de Investigación, y es a ellos a quienes se ha de enviar la solicitud: a la comisaría de Bilbao, o a la de Erandio… o a quien corresponda”. Si ellos conocen a quien han de enviar la solicitud, lo hacen directamente; acuden a nosotros en caso de duda.

Por lo tanto, para el desempeño de tu puesto es indispensable conocer a pies juntillas el funcionamiento tanto de la Justicia como de la Ertzaintza.

Sí, claro. Yo estudié Derecho, también ejercí como abogado y después ingresé en la Ertzaintza porque me gustaba la investigación. Trabajé durante muchos años en la Unidad de Investigación y fui cambiando de puesto hasta llegar a ser Jefe de una Unidad de Investigación; era el responsable de un grupo bastante grande, instruía las investigaciones, tomaba decisiones, y además de gestionar el grupo de ertzainas también me relacionaba con jueces y el Instituto Forense. Entre otras cosas, mi labor consiste en dar las explicaciones pertinentes, dar respuesta a sus peticiones, instruir las investigaciones, etc. En ese espacio de tiempo conocí a fondo el funcionamiento de los juzgados; una experiencia que es muy útil a la hora de coordinar el equipo de la Policía Judicial.

¿Un puesto de mucha responsabilidad?

Sí. En nuestra oficina cuando suena el teléfono al otro lado hay magistradas, magistrados, personal del cuerpo de secretarios judiciales o fiscales. También se ponen en contacto con nosotros los instructores de la Policía, a menudo para saber cómo realizar el proceso correcto en las investigaciones. Yo realizo la labor de canalizador y coordinador, pero en la oficina somos diez personas; yo soy el responsable, luego están el agente primero y ocho ertzainas más. Esos ocho agentes reciben y tramitan los oficios a diario; y tratamos de dar respuesta a todos en el menor plazo de tiempo posible.

¿Qué tipo de peticiones recibís? 

Por ejemplo, dentro de una investigación, un magistrado nos llama porque hay un teléfono que quiere investigar. Nosotros cogemos el aparato, hacemos la solicitud al departamento de informática de la Ertzaintza, llevamos la evidencia a la sede de la Policía Científica, solicitamos el análisis pertinente, y cuando terminan ese análisis nos llaman, recogemos el aparato y el dossier pericial y los traemos de vuelta. Le damos el dossier pericial al juez o jueza, y de esa manera la petición queda solucionada.

Otro caso puede ser, por ejemplo, que en un juicio falte la persona imputada o uno de los testigos. Ha dicho que iba a venir, pero no lo ha hecho. La magistrada se pone en contacto con nosotros para solicitar que llevemos a esa persona ante ella. Si vive cerca, vamos a buscarla y la traemos. Pero no damos abasto, por lo que según la carga de trabajo, algunas peticiones las enviamos a las comisarías. Nos encargamos de que el procedimiento sea el correcto y lo tramitamos, pero en algunas ocasiones tenemos que delegar algunas cosas. Y hacemos todo lo que podemos.

¿Algunas labores son más importantes que otras?

Sí. En la Audiencia Provincial se juzgan casos relevantes, y son nuestra responsabilidad. Por ejemplo, en algunos suele haber jurado. En esos casos, hay un momento en el que se reúne para deliberar, se ha de velar por la seguridad del jurado, porque  no pueden tener contacto con nadie -duermen en un hotel-. En esos casos es la Policía Judicial adscrita la que se encarga de su seguridad. Llevamos a los miembros del jurado al hotel y nosotros dormimos también allí, para que nadie hable con ellos. Cuando han tomado la decisión nos lo notifican y después hay otra vista en la que se da el veredicto. Mientras tanto, si es necesario, hacemos guardia.

¿Qué es lo que más quebraderos de cabeza te da?

A mí me da una pena terrible ver todo el tiempo que se pierde localizando y citando personas. La cuestión es que un caso que podría resolverse de una manera sencilla, a veces se alarga en el  tiempo. La Ley Orgánica del Poder Judicial es antigua y, aunque se haya actualizado, el procedimiento sigue siendo escrito, esto significa que todo tiene que estar recogido en papel. Al ser tan antigua, se pierde mucho tiempo en esos trámites. Debemos intentar entre todos, Ertzaintza, judicatura… lograr una Justicia eficaz, realizar todos los procedimientos en menor tiempo posible, facilitándolos y agilizándolos por medio de los medios tecnológicos -correo electrónico, teléfonos, etc.- y evitando el papel. Un ejemplo claro de esto son los despachos de la judicatura, porque cuando vas a uno, te encuentras la mesa llena de papeles.

Comenta la noticia


No será publicado