Ir al contenido principal

Administración de Justicia en Euskadi

Justizia Administrazioa Euskadin - Administración de Justicia en Euskadi
Estás en: Noticias

Noticias

Agrupaciones de Juzgados de Paz: cuando la oficina sólo abre dos días a la semana

22 de mayo de 2017

Las agrupaciones de Juzgados de Paz se crean uniendo varias localidades de menor población, y son muy diferentes a los Registros Civiles de las ciudades. Existen agrupaciones en las tres provincias del País Vasco, y cada una de ellas tiene características diferentes, ya que entre otras cosas, algunas abarcan dos pueblos (Berriz) mientras que otras pueden llegar a agrupar ocho (Salvatierra-Agurain). Esto significa que el mismo equipo trabaja cada día de la semana en un lugar diferente. Un equipo compuesto por los cuerpos de la Administración de Justicia del País Vasco (Gestión, Tramitación, Auxilio Judicial…) dado que los jueces de paz son un cargo aparte y pertenecen a cada localidad, y por consiguiente, tienen atribuidas unas funciones concretas, no se desplazan,  y sus horarios no son los mismos que los de las trabajadoras del Juzgado de Paz.

Las agrupaciones  son, en cierta medida, una incógnita para aquellas personas que nunca han trabajado con ellas. Por esa razón, nos hemos desplazado a una, con el propósito de conocer de primera mano cómo es el día a día y en qué difieren de los Registros Civiles de las poblaciones más grandes. El equipo de Zestoa nos ha abierto las puertas y nos ha invitado a sentarnos en su oficina,  para observar y escuchar de primera mano lo que ocurre en el Juzgado de Paz “itinerante”.

Juzgado de paz de Zesatoa

Zestoa-Aia-Getaria: una agrupación con 8.553 habitantes

La agrupación de Zestoa abarca tres pueblos: Getaria (2.791 habitantes), Aia (2.022) y Zestoa (3.740), que distan una media de 18 km entre sí, y la gestionan entre una persona del cuerpo de Gestión y otra de Auxilio Judicial.

Las características de cada uno de los pueblos varían considerablemente. En lo que respecta a la economía, por ejemplo, el sector servicios es el principal en Getaria, mientras que en Zestoa y Aia es la industria. También varia la edad de la población (mayor en Getaria que en Zestoa y Aia) y la tasa de desempleo:  en Getaria y Aia es relativamente pequeña (un 6,6% y 5,6% respectivamente), y en Zestoa, que tiene una población más joven, asciende a un 11%.

Zestoa, como ejemplo

Hoy es miércoles y hemos llegado a primera hora de la mañana a Zestoa, buscando el Juzgado de Paz. A las 9 de la mañana el pueblo está prácticamente desierto. Un chico de la brigada de limpieza mantiene la calle impoluta sujetando una aspiradora que hace un ruido atronador, mientras un señor pasea a su perro. Este último no sabe decirnos exactamente dónde está el Juzgado de Paz ni si estará abierto, y nos manda cuesta arriba, hacia el Ayuntamiento. Y allí sí, un policía municipal nos confirma que el juzgado se encuentra en el segundo piso del edificio consistorial. Pasamos delante de las oficinas de atención al público del ayuntamiento, de las de la asistenta social, del despacho de alcalde… hasta llegar al archivo municipal: una habitación con dos librerías señoriales de madera maciza a ambos lados y dos mesas dispuestas a modo de mostrador-mesa de reuniones es su lugar de trabajo los miércoles y los viernes. El juez de paz no está hoy, ya que acude al juzgado cuando puede, o cuando se le requiere,  a firmar, a celebrar bodas o a actos de conciliación. El resto del trabajo lo realizan entre las dos.

Un hombre espera a ser atendido mientras Josune acaba de atender a una pareja que ha venido a solicitar varios certificados para un cambio de nombre. Maider intenta explicarles las gestiones que tienen que hacer, porque además de realizar el trabajo correspondiente al Registro Civil y Juzgado de Paz, también atienden las dudas de los usuarios. Desde la mesa de reuniones observamos  a las personas que entran y salen y aprovechamos los momentos entre una y otra para preguntar: los lunes y jueves  les toca acudir a Getaria, los martes en Aia y los miércoles y viernes a Zestoa. El servicio al público es de 9:00 a 14:00 horas.

Los pueblos están administrativamente aislados entre sí

El hecho de tener que trasladarse de un pueblo a otro tiene sus inconvenientes, ya que en cada pueblo sólo hay servicio esos días, y el resto de la semana no hay Juzgado de Paz ni Registro Civil, y los ciudadanos tienen que habituarse a esperar para hacer las gestiones. A eso hay que añadir que desplazar los archivos y la información de un pueblo a otro está prohibido, por lo que “nos ha ocurrido –explican- que nos llamen para preguntar por el estado de un trámite de alguno de los otros dos pueblos, y no les hemos podido contestar. Por ejemplo, si estamos en Zestoa no podemos hablar de asuntos de Aia o Getaria, ni consultar los documentos. Por un lado no están conectadas informáticamente entre sí, y por otro, la ley no lo permite. Por lo que en Zestoa no tenemos información de Getaria. Depende de si te acuerdas o no”. Y como la memoria no es ninguna garantía, los usuarios tienen que esperar a que su oficina esté abierta.

Ayudando a un usuario en Zestoa

La oficina, en el segundo piso

La manera de trabajar en cada pueblo es diferente ya que cada uno tiene características diferentes, empezando por el lugar de trabajo. En Zestoa, por ejemplo, trabajan en la oficina del archivo municipal, en la segunda planta del edificio del Ayuntamiento, pero los libros del Registro Civil y la fotocopiadora están en  la primera planta –utilizan la del Ayuntamiento-, por lo que cada vez que alguien solicita algo relacionado con documentos del Registro Civil, tienen que bajar a la primera planta. En Aia en cambio sí que tienen oficina propia y los libros a mano, pero la fotocopiadora y el fax están en el Ayuntamiento.

Los avances de la tecnología también llegan a diferentes velocidades a cada municipio, es el caso de los libros del Registro Civil, por ejemplo: hay ayuntamientos que han contratado empresas para digitalizar todo los archivos, y el Registro también está digitalizado. Es lo que ocurre en Aia, por ejemplo, en la que consultar los documentos e imprimirlos es mucho más sencillo”, aclara la gestora, mientras sale de la oficina de Zestoa para volver minutos después con un tomo del Registro Civil en las manos, para consultar la grafía de los apellidos de una usuaria. “Depende de los Ayuntamientos, en algunos ya lo tienen todo digitalizado y una empresa se encarga una vez al año de actualizar todo lo que se genera en ese plazo de tiempo”, explica, y  tras consultar la grafía del apellido de la bisabuela, sale de la habitación a devolver el libro a su estante, en el piso de arriba.

El trabajo de cada una

La gestora es la responsable de la oficina, y bajo su supervisión, el cuerpo de Auxilio Judicial se encarga de las notificaciones. Se realizan dos intentos de notificación, una por correo y otra acudiendo al domicilio de la persona notificada, y en estos casos, cuando tienen que acudir a lugares lejanos como caseríos, acuden en taxi. Si la notificación no se puede realizar, se devuelve a la cabecera.

Pero a esas funciones se les suman las dudas de los usuarios, que no son pocas: la diferencia entre matrimonio y pareja de hecho, los requisitos para solicitar la nacionalidad, sobre tasas…” Las normas van cambiando y la gente no sabe cuál es la situación actual, y nos preguntan a nosotras” –comentan mientras trabajan, y añaden que “estaría bien tener folletos explicativos sobre los tramites que se realizan más a menudo, porque pasan mucho tiempo dando explicaciones, “vienen, se sientan aquí y esperan que les des una respuesta, y es bastante duro estar buscando en internet cosas que a lo mejor ni nosotras mismas sabemos detalladamente, mientras ellos te observan”. Además, puntualizan, “también tenemos solicitudes online a las que tenemos que contestar, pero lo primero es la atención al público, y por consiguiente hay días en los que no puedes hacerlo todo”.

Después esta el tema de las vacaciones. Son dos trabajadoras, pero cuando cogen días libres se les acumula el trabajo. “Cuando cogemos un día o vacaciones, la persona que nos sustituye no hace el trabajo completo; el sustituto de Gestión solo acude a firmar, y tampoco suele haber nadie para hacer las notificaciones”. Así que al regresar de vacaciones el trabajo está acumulado y necesitan hacer un esfuerzo extra para ponerse al día, con las consecuencias que ello acarrea.
Juzgados pequeños, gran cantidad de trabajo.

La mayoría son solicitudes de certificados de nacimiento, de defunción, duplicados de libros de familia, cambios de nombre, o consulta de archivos para cambio de grafía de los apellidos. El juez de paz viene a firmar, y también a celebrar bodas y actos de conciliación.

Getaria

Juzgados pequeños, gran cantidad de trabajo

Son juzgados pequeños, por tanto, en los que la labor realizada por el equipo no es nada desdeñable. En concreto, el año pasado gestionaren solo en Zestoa cerca de 600 certificados y tramitaron 4 expedientes de nacionalidad, 65 notas marginales, y 35 cambios en apellidos, duplicados de libros de familia y correcciones.

El de las agrupaciones de Juzgados de Paz es un trabajo que ha pasado en pocos años de ser manual y presencial, a coordinarse con las solicitudes online y las aplicaciones informáticas, aumentando de esa manera el  volumen de trabajo de las trabajadoras, que aún así,  incansables, siguen recorriendo pasillos, subiendo y bajando pisos y cogiendo el taxi, para atender a las personas usuarias de la mejor manera que pueden.

Tienes más información sobre los Juzgados de Paz en Justizianet

Comenta la noticia


No será publicado