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Administración de Justicia en Euskadi

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Accesibilidad en Justicia, una balanza aún por equilibrar

08 de octubre de 2013

¿En qué medida se respetan los derechos de las personas con problemas de visión o audición? Existen Leyes que reconocen y regulan esos derechos, que la Administración tiene el deber de cumplir, y ser a su vez un ejemplo a seguir. Con el objetivo de analizar la situación en la que se encuentra la Administración de Justicia del País Vasco, hemos conversado con Alvaro, Virginia y Ángel, tres usuarios que han valorado, desde su perspectiva, los pros y los contras en la Administración de Justicia en Euskadi en lo que a derechos de personas con discapacidad se refiere.
 

Alvaro Ortega es presidente de la Federación Vasca de Asociaciones de Personas Sordas y la primera vez que acudió a la Administración de Justicia fue hace 15 años. Considera  que la situación ha cambiado mucho desde entonces y basa su opinión en las diferentes experiencias que ha tenido en este espacio de tiempo. El primer juicio lo tuvo con 17 años, a raíz de que un portero de discoteca le negara la entrada a él y su grupo de amigos, por ser personas sordas. El grupo interpuso una denuncia por discriminación en el juzgado de Bilbao, pero el día de la vista oral, la situación resultó paradójica: en el juzgado no había intérprete de lengua de signos y Alvaro y sus compañeros no pudieron  declarar. En 1993 no existía ninguna ley que reconociese y regulase los derechos de las personas sordas. A pesar de los obstáculos, y a raíz de la evidencia de la pruebas, el juez dictó sentencia a su favor y multaron a la discoteca.  

Un momento de la entrevista con Alvaro Ortega. La labor de la intérprete de lengua de signos, así como respetar los turnos, ha sido indispensable para poder entendernos entre los tres.

En la segunda ocasión que acudió al juzgado, ya estaba vigente la Ley 27/2007 (Ley 27/2007 de 23 de octubre, por la que se reconocen las lenguas de signos españolas y se regulan los medios de apoyo a la comunicación oral de las personas sordas, con discapacidad auditiva y sordociegas), por lo que Alvaro no debía encontrar ningún tipo de impedimento para declarar. Pero se encontró con  una Ley aún sin desarrollar: él había acudido al juzgado por un asunto laboral, y, aunque la Ley garantizaba intérpretes de lengua de signos, sólo los había en la Jurisdicción Civil y Penal: para asuntos laborales no había intérprete. Ante esta situación, con una posible indemnización en juego, Alvaro valoró lo importante que resultaba su declaración ante el juez y decidió pagar el intérprete de su bolsillo. El juez  aceptó el intérprete privado, y Alvaro pudo declarar en el juicio. 

La situación ha evolucionado positivamente en Euskadi desde entonces,  y a día de hoy es posible solicitar intérprete de lengua de signos en todas las jurisdicciones –Civil, Penal y Laboral-. La solicitud se realiza ante la persona encargada de la administración del juzgado al que se ha derivado el caso. La Administración de Justicia se encargará, a partir de ese momento,  de contactar y hacer todas las gestiones pertinentes para lograr la interpretación en lengua de signos. El servicio es completamente gratuito.

A pesar de ello, Alvaro considera que este proceso se puede mejorar, ya que muchas personas sordas desconocen la existencia del servicio que la Administración de Justicia ofrece y acuden a la asociación a solicitar el intérprete. 

Virginia Revuelta lleva 12 años trabajando como intérprete de lengua de signos.

Virginia Revuelta acumula una larga experiencia tras muchos años trabajando como intérprete de lengua de signos tanto dentro como fuera de los juzgados. Opina que en el ámbito de la Justicia se reproduce la misma situación que en otros ámbitos tanto públicos como privados, y que existe división a la hora de garantizar los derechos de las personas sordas y sordociegas: por un lado la Ley garantiza su derecho a tener una intérprete; por otro lado, el  ritmo de trabajo en la Administración de Justicia y el desconocimiento de las personas trabajadoras sobre la comunidad sorda y sordociega condiciona el desarrollo del trabajo de la intérprete.

Para entender la situación debemos comprender primero cuál es el trabajo de la intérprete de lengua de signos, ya que su función en ocasiones va más allá de ser una simple traductora; la intérprete no traduce palabra por palabra, sino que su labor consiste en transmitir por medio de signos y de manera comprensiva para la persona con la discapacidad lo que las juezas, los abogados o los testigos  digan. Virginia subraya que interpretar en un juicio puede generar mucha  tensión a la intérprete porque tiene que ser capaz de hacer entender la terminología jurídica a la persona sorda o sordociega, y las características de cada una  varían: la competencia en la lengua oral (escrita) y en lengua de signos, la formación, el entorno social, tener alguna otra discapacidad añadida, el nivel cultural…todo ello condiciona a la hora de comunicarse. A veces, la persona sorda tiene una capacidad en lecto-escritura que no le permite entender lo que lee, tiene alteraciones mentales, la lengua de signos que conoce es antigua, o alterna signos con vocalizaciones de palabras. También puede ocurrir  que su lengua de signos sea de otro país (cada país tiene una diferente). Por ello, a pesar de que pueda existir en lengua de signos un signo para un término o concepto, en algunos casos se deben pactar signos con la persona sorda. Lo cual supone que para un término, la intérprete tenga que emitir cuatro, cinco, o más signos. Por ejemplo, para interpretar el término tramitar tendría que hacer cuatro signos: “papel, amarillo, oficina, presentar” (suponiendo que el papel a tramitar sea amarillo y tenga que ser entregado en una oficina), a pesar de que exista el signo “tramitar”. 

Ley, Justicia, juez: estas palabras tienen signos concretos. Otras palabras, en cambio, necesitan de varios signos.

Virginia explica que una vez que está en la sala de vistas una intérprete de lengua de signos debe signar con las manos todo lo que le entra por los oídos, incluso los ruidos: “si estamos en un juicio y alguien da un portazo, o se oye la sirena de una ambulancia, lo tenemos que signar. Si no lo hacemos, a la persona sorda le faltará información, porque no comprenderá, por ejemplo, porqué ha mirado todo el mundo  por la ventana”. El sonido nos ayuda a comprender el contexto, pero las personas oyentes a menudo no somos conscientes de ello. “En la mayoría de los casos se quieren finalizar los procesos en el menor espacio de tiempo posible, y la presencia de una intérprete, a pesar de realizar una interpretación simultánea, siempre ralentiza el ritmo”, añade Virginia. Quizá por desconocimiento, a veces surgen situaciones  en las que se presiona para que el proceso sea más rápido. A pesar de ello, Virginia considera que los años y la experiencia adquirida han hecho que cambie la actitud de muchas trabajadoras, ya que  por un lado, se ha normalizado la presencia de las intérpretes en los juzgados, y por otro, el trato diario y las explicaciones a los profesionales parecen ir dando frutos.  

Ángel Santamaría ha trabajado durante 20 años para el Gobierno Vasco.

Ángel Santamaría se acompaña de un bastón y un teléfono móvil, los dos son elementos indispensables para él para poder desenvolverse con autonomía en la ciudad y en el día a día. Utiliza el bastón para desplazarse en el espacio físico, el teléfono es indispensable para desenvolverse en la sociedad de las nuevas tecnologías. Subraya el beneficio que las nuevas tecnologías han supuesto para él, y nos enseña con gran habilidad los mensajes recibidos por correo electrónico, los contenidos de las páginas web… que un programa instalado en su teléfono “lee” en voz alta. Tras esta demostración, subraya la importancia que tiene la accesibilidad web para las personas ciegas, y muestra su conformidad con la accesibilidad de Justizia.net, web de la Administración de Justicia en Euskadi (una web es accesible cuando las personas con dificultades físicas, intelectuales o técnicas pueden acceder a todos sus contenidos; por ejemplo, para Ángel es indispensable que las imágenes de una web tengan textos alternativos para que su lector pueda leerlos).

Además de ser usuario de Justicia, Ángel fue la primera persona ciega que entró a trabajar para la Administración. Ahora está jubilado, pero recalca la buena disposición que tuvo la Administración vasca con él. Tras aprobar las oposiciones, durante años fue abogado en el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (este servicio se encarga de mediar entre empresa y trabajador para que las partes no tengan que acudir a juicio). La Administración le facilitó todos los medios necesarios para la realizar su trabajo: un magnetofón-grabador de larga duración, una máquina para escribir en braille… también guarda un buen recuerdo de la buena predisposición de la auxiliar que trabajaba con él. Ella era la encargada de grabar los dosieres que él debía leer y analizar para canalizar cada conciliación. Ángel opina que la obligación de la Administración es ofrecer a la persona ciega los medios para que pueda ser autónoma, ya que las personas que tienen algún tipo de discapacidad buscan ser autónomas, desarrollar la capacidad de desenvolverse sin depender de nadie, y por lo que a la Administración respecta, tiene que dar ejemplo. En el caso de las personas ciegas se deben adecuar los medios tecnológicos –hacer las páginas web accesibles, por ejemplo-  y también es necesario poner medios para que puedan desenvolverse con autonomía en el espacio físico. 

Sobre este último punto, Ángel puntualiza que las personas ciegas necesitan hacerse un mapa mental de los espacios nuevos que conocen, aunque los carteles estén en braille, la primera vez que acceden a un lugar nuevo se sienten desorientadas y por esa razón suelen acudir con un acompañante.”En general, si acudes a la Administración de Justicia lo haces con abogado o procurador, pero hay tramites que se pueden hacer sin ellos -solicitar orientación jurídica o justicia gratuita, por ejemplo- y en estos últimos casos la Administración debería facilitar acompañamiento”. Una opción podría ser facilitar el contacto por medio de internet o por teléfono. Por esta vía, opina Ángel,  la persona usuaria podría aclarar sus dudas o pedir cita con la persona acompañante. Alvaro y Virginia opinan de la misma manera: se deben facilitar medios para lograr una autonomía completa, y eso podría complementarse con la opción de solicitarlos por vía telemática o por teléfono. 

Las personas con problemas de visión necesitan ayuda para orientarse en el interior de los edificios de Justicia. Edificio de Justicia en la calle Barroeta Aldamar, Bilbao.

Tras cinco años desde la entrada en vigor de la Ley 27/2007, hemos podido constatar  los cambios que ha llevado a cabo en este periodo de tiempo en la Administración de Justicia del País Vasco. Cambios que contemplan, entre otros,  la implantación del servicio de interpretación de lengua de signos en todas las jurisdicciones –Penal, Civil y Laboral-, y la accesibilidad web. Sin embargo, hemos comprobado que aún está por mejorar la opción para que las personas con algún tipo de discapacidad sean autónomas: los usuarios opinan que se debería anunciar de una manera llamativa el servicio de intérprete de lengua de signos, y se debería de habilitar un servicio de acompañamiento para las personas con problemas de visión.

Por lo tanto, aún queda trabajo por hacer en la Justicia de Euskadi para garantizar la igualdad de oportunidades, el  desarrollo, el bienestar e igualdad de condiciones de toda la ciudadanía. A fin de cuentas, una constante actualización y mejora de los servicios y la Administración son indispensables en una sociedad en continuo progreso.

4 comentarios

Jesus Maria Navarro11/10/2013
Muchísimas gracias, pero dudo que mi mujer sorda tenga algún derecho, llevamos más de dos años soportando toda clase de injusticias en su trabajo, por parte de personas con pocos o ningún escrúpulo, y que casualidad que el administrador único de la empresa, trabajo de discapacitados sordos, el administrador de la empresa Bizgorre es el abogado del colegio de médicos de Vizcaya, probablemente el mismo que después de 17 días a redactado y presentado la demanda de juicio de faltas contra mí, demanda de uno de los jefes de mi mujer sorda de la empresa, pero cuando a mi mujer presuntamente se la insulta se la veja y se la hace toda clase de artimañas y engaños para que abandone la empresa, por lo que tanto mi mujer sorda, como yo damos por hecho que no tendremos un juicio justo y se nos condenara, y todas estas actitudes y presuntos acosos porque parece que hoy en día todo es presunto, pero lo cierto que llevamos 2 años viviendo un calvario, por qué y según el señor administrados de la empresa, a mi mujer no se le pagara su indemnización de 22 años en la empresa trabajando¿ somos una unidad familiar de 3 discapacitados dos sordos y yo en silla de ruedas que justicia tendremos¿. de todas formas reciba usted nuestra gratitud por la información ya que pocos nos informan, mil gracias¿ El juicio es el día 3 de diciembre de 2013 sala 3 10:45 H calle buenos aires de Bilbao
Webmaster de Justizia.net11/10/2013
Hola Jesús María, en relación a su comentario debe saber que su mujer sí tiene derecho a tener un intérprete de lengua de signos cuando acuda como testigo. Para ello, lo que tiene que hacer es comunicar al Juzgado su necesidad y el día del juicio habrá un intérprete para que su mujer pueda testificar en igualdad de condiciones. Además, debe saber que si a lo largo de la vida su mujer tiene que acudir al Registro Civil o poner una denuncia en el Juzgado de Guardia o realizar cualquier otro trámite en un Palacio de Justicia tiene derecho a contar con un intérprete de lengua de signos. El propio Registro Civil o Juzgado de Guardia se encargará de tramitar la solicitud. Reciba un cordial saludo,
Jesus Maria Navarro10/10/2013
Felicidades Álvaro por los grandes pasos que se están dando para que las personas sordas tengan las mismas oportunidades en todos los ámbitos¿ que casualidad que en tema de justicia, en un par de meses tengo un juicio de faltas y mi mujer SORDA es testigo, seguro que no podrá ejercer su derecho por que no habrá traductor en la sala del tribunal¿ a por cierto el juicio es con uno de los jefes de BIZGORRE, demanda por injurias, se olvida este señor que me demanda, de los dos años que mi mujer SORDA lleva aguantando toda clase de maltratos psicológicos y desprecios hacia su persona, con el fin de que abandone el trabajo y de esta manera ahorrarse 22 años de indemnización, y claro como ella es SORDA y la justicia solo valen testigos o presuntos testigos, que sean oyentes claro que hayan oído, o creído a ver oído toda clase de mentiras que se puedan inventar... lo dicho felicidades Álvaro, GRACIAS EN NOMBRE DE MI MIJER SORDA Y MI HIJO SORDO POR TU TRABAJO, ya te informaremos de las continuas putadas de Bizgorre¿
andoni09/10/2013
Ha sido muy interesante conocer aspectos de la vida cotidiana de las personas con discapacidades y como se resuelven dentro de la administración.

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